Buenos Aires (2b) – La nueva conducción de APINTA mantuvo un encuentro con las autoridades del organismo, quienes le anticiparon que continuarán con el plan de ajuste. Buscan contar solamente con 4500 trabajadores y desprenderse de 47.500 hectáreas.
El presidente de la Nación, Javier Milei, fiel a su esencia no apaga su motosierra y en este año buscará profundizar el recorte en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) con la intención de ejecutar 1300 nuevos despidos y rematar la mitad de las tierras del organismo.
Así lo confirmó la nueva conducción de APINTA, la entidad gremial que nuclea a los empleados de la entidad, luego de mantener una reunión con el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, y otras autoridades.
El secretario general saliente del sindicato, Mario Romero, confirmó que “la agenda de las autoridades del INTA y del gobierno viene siendo la misma y va a ser la misma en este año, con respecto a reducción de estructuras y retiro voluntario”. “Lo nuevo por ahí es que se va a discutir la cartera programática”, mencionó.
La agenda
El titular del organismo retomará su cronograma de actividades esta semana con una nueva reunión del Consejo Directivo. Al respecto, Romero indicó que van a tratar “una propuesta de retiro voluntario que va a estar disponible para el mes de marzo”.
El plan original de la administración libertaria es reducir la plantilla a unos 4500 empleados. Desde que asumió el 10 de diciembre, la gestión comenzó a unos 6300 y, actualmente, quedan 5800, debido a jubilaciones anticipadas, personas que se cansaron de los contratiempos institucionales y la falta de investigaciones, así como las becas que no se renovaron. Hace dos años hubo un primer retiro voluntario, pero solo se anotaron 300 empleados, especificó el medio citado.
Finalmente, anticipó que “en los próximos días nuestros compañeros van a recibir de las autoridades del INTA una propuesta de retiro voluntario”. “Siguen insistiendo y van a discutir una reducción de estructuras del INTA, y están planteando una disminución de cargos. Hablan de estandarizar las estructuras de los Centros Regionales, para que todos tengan más o menos la misma estructura”, concluyó.
Desprendimiento de tierras
Por otro lado, trascendió la existencia de un plan “inmobiliario” paralelo con la premisa de rematar unas 47.500 hectáreas de las 101.500 que posee el INTA, las cuales están destinadas a centros experimentales, investigación y transferencia tecnológica, informó Data Gremial.





