Santa Rosa (2b) – El viñedo de vinos “PH” se alista para lo que será la cosecha más importante de su historia, un hito que marca la consolidación de un proyecto vitivinícola 100% liderado por mujeres. Nidia Sánchez, una de las fundadoras, compartió su entusiasmo por el inicio de la extracción de uvas, que comenzará en los próximos días y promete superar los volúmenes del año anterior.
“Nos está yendo muy bien, cada vez incorporamos más variedades y el viñedo no para de crecer. A simple vista nos damos cuenta de que la producción supera a la del año pasado”, destacó Nidia, mientras realiza los controles y mediciones de azúcar y graduación alcohólica que anticipan la cosecha.
Desde su inicio en 2016 con apenas 200 plantas, el proyecto se expandió a unas 4,5 hectáreas con más de 12 mil plantas, incorporando varietales como Malbec, Pinot Noir, Petit Verdot y Aspiran Bouschest, entre otros. La primera cosecha de Malbec fue en 2020 y se envasó en la bodega Quietud de Santa Rosa; este año, la producción abarcará todas las nuevas variedades incorporadas, consolidando un proceso que combina tradición, innovación y trabajo colectivo.
“Cada cosecha es un logro inmenso. Ya vamos por la sexta y, en los próximos meses, el vino estará envasado”, contó Nidia, destacando el esfuerzo diario que exige la producción y el apoyo clave del Gobierno de La Pampa, que facilitó herramientas como un tractor viñatero, una fumigadora y un tanque para la vinificación. “Todo lo que pedimos nos llega, y eso nos da tranquilidad para poder enfocarnos en nuestro trabajo”, agregó.
Además del respaldo gubernamental, el equipo recibió capacitaciones en el Ente Provincial del Río Colorado, donde aprendieron técnicas de manejo de plantas y viticultura que ahora aplican en su propio viñedo. La experiencia de aprendizaje y la gestión femenina hacen de este emprendimiento un ejemplo de innovación, inclusión y fortalecimiento de la producción local.
Con la cosecha récord a la vista, vinos “PH” no solo celebra el crecimiento de sus plantas y la ampliación de su viñedo, sino también el impacto social de un proyecto que empodera a mujeres y dinamiza la vitivinicultura pampeana.





