Santa Rosa (2b) – La conducción de la emisora estatal ordenó el retiro del aire de la comunicadora este jueves. El Sindicato de Prensa y la UNLPam emitieron duros comunicados de repudio. La medida se tomó sin argumentos técnicos y limita las tareas de la trabajadora a la producción.
La tarde de ayer marcó un preocupante antecedente para la libertad de expresión en la provincia. La periodista Mariana Cornejo, conductora del ciclo “Rebeldes sin cauce” en Radio Nacional Santa Rosa, fue notificada por la Gerencia de Programación de Buenos Aires de que ya no podrá estar frente al micrófono. La decisión, comunicada de forma telefónica, la obliga a limitarse exclusivamente a tareas de producción.
«Tu voz al micrófono no la queremos más»
En una entrevista concedida al canal de la CPE, Cornejo relató que el llamado se produjo a las 16:30 horas. Según detalló la periodista —quien se desempeña en el aire de la emisora desde hace más de seis años—, no existieron fundamentos técnicos ni profesionales para la decisión.
«Cuando pregunté si iba a poder producir algún ciclo en particular me respondieron: ‘cualquier cosa, menos tu voz al micrófono, eso no lo queremos más'», denunció la trabajadora.
El repudio gremial y académico
La medida generó una reacción inmediata de diversos sectores. El Sindicato de Prensa Zona Sur (Sipren) emitió un comunicado donde calificó el hecho como una «decisión arbitraria» que se enmarca en un contexto nacional de disciplinamiento del pensamiento.
El gremio advirtió que «la radio pública debe ser el espacio de la pluralidad y no una herramienta de propaganda o censura».
Señalaron que el silenciamiento de voces críticas vulnera tanto derechos laborales como el derecho a la información de la ciudadanía.
Por su parte, la Facultad de Ciencias Humanas de la UNLPam —donde Cornejo es docente y exdirectora de la carrera de Comunicación Social— manifestó su «más enérgico repudio». Desde la institución académica vincularon este desplazamiento con un «proceso de vaciamiento» de los medios públicos.
Vaciamiento en la emisora estatal
El comunicado de la Facultad de Humanas fue contundente al describir la situación actual de Radio Nacional Santa Rosa:
Reducción de la programación propia.
Silenciamiento de las redes sociales oficiales.
Achicamiento del personal y empeoramiento de las condiciones laborales.
Para la unidad académica, este tipo de atropellos «atentan contra el pluralismo que le da razón de ser a los medios públicos y ponen en cuestión el derecho a la comunicación».





