Santa Rosa (2b) – Un descubrimiento de alto impacto científico volvió a poner a La Pampa en el radar de la paleontología nacional. En la zona petrolera de 25 de Mayo, un equipo del Museo Provincial de Historia Natural halló restos fósiles de un dinosaurio herbívoro de gran porte, que habría habitado la región hace unos 70 millones de años.
El hallazgo se produjo en el sector conocido como Colonia Chica, durante tareas de remoción de sedimentos en un área que ya había sido identificada como de alto potencial paleontológico. Los primeros indicios permiten afirmar que se trataría de un saurópodo, posiblemente de la familia de los titanosaurios, con una longitud estimada de entre 15 y 20 metros y un peso cercano a las 10 toneladas.
El director del Museo Provincial de Historia Natural, Daniel Pincén, explicó que el equipo —integrado por siete especialistas— trabaja en el lugar en el marco de la Ley Provincial de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico. “Esta zona la habíamos prospectado el año pasado porque le vimos mucho potencial. Es un lugar inhóspito, pero accesible”, señaló.
En la misma línea, el paleontólogo Juan Porfiri destacó la magnitud del descubrimiento y su impacto para la provincia. “Es un hallazgo de enorme relevancia porque posiciona a La Pampa dentro de las provincias con mayor riqueza paleontológica del país”, afirmó.
Hasta el momento, los investigadores lograron recuperar restos de costillas y extremidades, mientras continúan los trabajos de excavación en busca de nuevas piezas que permitan reconstruir con mayor precisión la anatomía del ejemplar. Las muestras serán trasladadas para su análisis a la Universidad Nacional del Comahue, donde se avanzará en la identificación definitiva del espécimen.
El equipo está conformado por especialistas de distintas instituciones, entre ellas la Universidad Nacional del Comahue, el Museo Geominero de 25 de Mayo y el propio Museo Provincial de Historia Natural, en una articulación que refleja el carácter interdisciplinario de este tipo de investigaciones.
Más allá del valor científico, el hallazgo vuelve a poner sobre la mesa el potencial de la región no solo en términos energéticos, sino también como reservorio de patrimonio natural. En un territorio atravesado por la actividad petrolera, la aparición de estos restos abre una ventana a un pasado remoto que, cada vez con mayor frecuencia, emerge desde el subsuelo pampeano.





