Santa Rosa (2b) – La flamante carrera de Medicina de la Universidad Nacional de La Pampa arrancó con una marcada impronta femenina. Tres de cada cuatro estudiantes son mujeres: el 76% del alumnado está compuesto por estudiantes de sexo femenino, una tendencia que también se replica en Enfermería y en la propia conducción de la Facultad de Ciencias de la Salud.
La estructura directiva del decanato está integrada íntegramente por mujeres: la coordinadora Yamila Magiorano, la secretaria académica Alejandra Maldini y la secretaria administrativa Cecilia Gaita. A su vez, la mayoría del cuerpo docente también es femenino.
Los números acompañan ese protagonismo. En la carrera de Enfermería, las mujeres representan el 82% del total de estudiantes, mientras que en Medicina alcanzan el 76%.
Magiorano señaló que esta tendencia no es exclusiva de La Pampa, aunque destacó que en la provincia la presencia femenina es aún más marcada. En ese marco, la Facultad analiza implementar políticas específicas para acompañar a las estudiantes, como la creación de un lactario para madres que cursan y la posible puesta en marcha de una ludoteca donde los hijos puedan permanecer contenidos mientras sus madres asisten a clases.
A poco más de un mes del inicio de la carrera, desde la conducción destacaron que el funcionamiento viene “según lo previsto”. De los 740 inscriptos iniciales, actualmente cursan 530 estudiantes, una deserción temprana que las autoridades consideran habitual en carreras de alta exigencia.
La propuesta académica apuesta a un modelo innovador, con aprendizaje basado en casos y prácticas desde el inicio en el centro de simulación. El enfoque, según explicó Magiorano, busca poner el foco en el paciente “de pie y no acostado”, con fuerte énfasis en la prevención y la promoción de la salud.
Entre los objetivos de la Facultad figuran consolidarse como referencia en gerontología y simulación clínica. Para eso, el nuevo edificio en construcción incluirá un área de simulación de 400 metros cuadrados.
Mientras tanto, los estudiantes ya cuentan con simuladores de última generación para entrenar procedimientos médicos sin intervenir directamente sobre pacientes, además de un laboratorio equipado con 26 microscopios digitales.
Eso sí, desde el primer día el mensaje es claro. “Esto es Medicina”, remarcan desde la Facultad: la exigencia es alta y el objetivo es formar profesionales de excelencia.





