Santa Rosa (2b) – Un informe reciente encendió alarmas en el sistema educativo: el ausentismo en la escuela secundaria crece en todo el país y La Pampa aparece entre las jurisdicciones con peores indicadores.
De acuerdo al relevamiento de la organización Argentinos por la Educación, el 54% de los estudiantes pampeanos del último año de secundaria falta al menos 15 días al año, un dato que ubica a la provincia entre las más afectadas a nivel nacional.
El fenómeno no solo es extendido, sino también más intenso: dentro de ese universo, el 21% de los alumnos registra entre 15 y 19 inasistencias, el 17% entre 20 y 29, y un preocupante 16% acumula 30 o más faltas anuales.
Además, el informe evidencia un deterioro en los últimos años. En 2022, el porcentaje de estudiantes pampeanos con 15 o más inasistencias era del 42%, mientras que en 2024 trepó al 54%, lo que marca un crecimiento significativo del problema.
A nivel nacional, el 51% de los estudiantes del último año declara haber superado las 15 faltas, lo que confirma que la problemática es generalizada, aunque con diferencias marcadas entre provincias.
En ese contexto, La Pampa se ubica entre las jurisdicciones con mayor ausentismo, solo por detrás de distritos como Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El estudio también advierte sobre una “polarización” en la asistencia: crece el grupo de estudiantes con muchas faltas, mientras se mantiene estable el de quienes casi no se ausentan.
Entre las principales causas de las inasistencias aparecen problemas de salud, señalados por el 62% de los alumnos, seguidos por la falta de motivación —“no tener ganas de ir a la escuela”—, mencionada por el 39%.
Directivos escolares también expresan preocupación: el 46% considera que el ausentismo es un problema moderado o grave y lo ubica como el principal obstáculo para el aprendizaje, por encima de otros factores como la impuntualidad o los bajos rendimientos.
El informe advierte que el ausentismo no es un fenómeno aislado, sino que puede derivar en mayores niveles de repitencia, abandono escolar y dificultades en la trayectoria educativa. En ese marco, la situación de La Pampa refleja un desafío estructural que pone en discusión tanto las políticas educativas como el vínculo de los jóvenes con la escuela.





