Santa Rosa (2b) – Una familia de contención de la localidad de Rancul denunció públicamente que fue notificada mediante un mensaje de WhatsApp para restituir al bebé que cuida desde sus primeras semanas de vida. La pareja asegura que la decisión llegó luego de comunicar formalmente su intención de postularse como posible familia adoptiva del niño y cuestiona que no existió una resolución administrativa ni una notificación formal.
Joaquín Díaz y Ana Laura Pizzani integran desde hace aproximadamente tres años el programa Familias de Contención, dependiente de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia de La Pampa. En ese marco, desde hace cuatro meses tienen bajo su cuidado al bebé, al que recibieron cuando apenas tenía unos días de vida.
Según relataron, la situación cambió en los últimos días cuando, acompañados por una abogada, comunicaron a la Dirección de Niñez que iniciarían las gestiones para ser considerados como una posible familia adoptiva.
«Ante nuestra decisión de querer pelear por él y obtener su adopción, nos presentamos en General Pico con nuestra abogada y ahí es donde arranca todo», contó Joaquín Díaz.
La pareja explicó que, tras esa reunión, recibieron un mensaje de WhatsApp donde se les informó que el próximo lunes deberán entregar al niño al organismo provincial.
«Manifestamos que hace tres años somos una buena opción para ellos, nos llaman siempre para ser parte del programa. Tenemos dos casos anteriores en los que los niños incluso han vuelto con sus familias adoptivas a visitarnos y mantenemos pleno contacto. Hasta el jueves lo mejor que le podía pasar al bebé era estar en Rancul con nosotros; ahora que intentamos otra cosa, ese mismo día me mandan un mensaje diciéndome que el lunes tengo que hacer entrega del nene», sostuvo.
La familia afirma que nunca recibió una resolución escrita que fundamente la medida.
«No me dieron una resolución, un papel, nada escrito. Nuestro reclamo es que mientras dure este proceso el bebé se quede con nosotros», señaló Díaz.
Esperanza en la Justicia. Pese a la decisión comunicada por el organismo provincial, la pareja manifestó que recibió una respuesta favorable por parte del Juzgado de Familia, Niñas, Niños y Adolescentes N.º 1 de General Pico.
Según indicaron, la jueza aceptó analizar su presentación como posibles adoptantes y dio curso a una medida cautelar, pese a encontrarse en plena feria judicial.
«Lo bueno de todo esto es que la Justicia acepta que nosotros podamos ser una posible familia adoptiva. Nos dijeron que nos van a escuchar y creemos que eso es algo muy bueno. Es histórico porque la jueza dio lugar. Estamos en plena feria judicial, pero por la gravedad del caso aceptó que podamos pelear por él», expresó Díaz.
La pareja aclaró que no pretende frenar el proceso de adopción, sino evitar que el bebé sea trasladado a un hogar institucional mientras la Justicia define quién será finalmente su familia adoptiva.
«Queremos que transite este proceso con nosotros». Ana Laura Pizzani explicó que el pedido concreto apunta a que el niño permanezca con ellos durante el tiempo que demande el trámite judicial.
«Nosotros esperamos que mientras dure su proceso de adopción, que seguramente se va a empezar a mover después de la feria judicial, él se quede con nosotros. Tenemos claro que podemos ser la familia elegida o que puede ser otra, pero eso llevará varios días de julio y quizás parte de agosto. Lo que reclamamos es que durante todo ese tiempo permanezca acá. Después, si somos elegidos estaremos felices y, si no, entregarlo a una familia que realmente lo esté esperando, porque ahora se va a un hogar», manifestó.
La pareja recordó que ya atravesó otros procesos de restitución dentro del programa de Familias de Contención y aseguró que nunca habían objetado esas decisiones.
«Con los casos anteriores sabíamos que los chicos iban a ser recibidos por una familia. Eran más grandes, entendían lo que iba a pasar y nosotros acompañamos ese proceso. Se hizo un desapego gradual y nunca estuvimos disconformes», explicaron.
Posible movilización. Ante la posibilidad de que el bebé sea retirado el lunes, la familia anticipó que evalúa realizar una movilización para visibilizar el caso.
«Si esto no cambia de acá al lunes, la idea nuestra es hacer una movilización. Mucha gente ya se comunicó con nosotros para acompañarnos, incluso personas de otras localidades», adelantaron.
Mientras esperan una definición judicial, Joaquín y Ana Laura insistieron en que su único objetivo es que el niño permanezca con ellos hasta que concluya el proceso de adopción y se determine, de manera definitiva, cuál será su familia.





