Santa Rosa (2b) – Las familias de los alumnos de 3.º grado «D» de la Escuela Nº 143 tomaron una drástica medida de protesta pacífica: decidieron suspender la asistencia de sus hijos a la institución a partir de mañana. La determinación se adoptó tras semanas de reclamos sin respuestas ante reiteradas situaciones de violencia y problemas de convivencia dentro del aula.
A través de un comunicado público, los padres explicaron que la decisión no fue tomada a la ligera y llega tras agotar las vías institucionales. A pesar de haber presentado notas formales y de solicitar reuniones de manera reiterada, la dirección del establecimiento aún no los ha recibido ni ha brindado soluciones concretas al conflicto.
El pedido de ayuda de los niños El aspecto más alarmante del reclamo radica en el bienestar emocional de los estudiantes. Según manifestaron los propios padres, los menores expresaron que ya no se sienten tranquilos ni seguros en el aula, llegando a pedir auxilio a sus familias.
«Como madres y padres, sentimos la obligación de escucharlos, acompañarlos y exigir que puedan asistir a la escuela en un ambiente seguro, donde puedan aprender y desarrollarse con tranquilidad», expresaron en el escrito.
Las familias aclararon que la medida no busca confrontar con la institución, sino visibilizar la urgencia del caso. Exigen la apertura inmediata de un canal de diálogo y un compromiso firme por parte de las autoridades educativas para garantizar la integridad y el bienestar de todos los alumnos del curso.





