Santa Rosa (2b) – El propietario del bar nocturno Harrison, Cristian Miranda, realizó un duro y polémico descargo en sus redes sociales luego de los reiterados episodios de violencia registrados en las inmediaciones del local durante los fines de semana. En el mensaje, defendió el trabajo que realiza el establecimiento para controlar el ingreso de personas conflictivas y utilizó la expresión «negros de alma», una frase que rápidamente generó repercusiones.
Harrison viene siendo foco de cuestionamientos desde hace meses debido a las peleas que suelen producirse en los alrededores del boliche, muchas de ellas protagonizadas por menores de edad y jóvenes alcoholizados. Frente a ese escenario, Miranda sostuvo que el problema no ocurre dentro del local sino fuera de él.
«Rompen las pelotas con el bendito Harrison y lo que pasa afuera de Harrison; mezclando el público que está dentro con el que está afuera y no lo dejamos ingresar», escribió.
En ese sentido, aseguró que desde que reforzaron los controles de acceso no volvieron a registrarse disturbios dentro del establecimiento. «En Harrison no hay ni un solo disturbio. Que los hubo, sí. Pero desde que nos pusimos firmes con el control de acceso, no hemos tenido más problemas», afirmó.
«Negros de alma». El tramo que más controversia generó fue cuando explicó cómo actúan ante las personas que consideran conflictivas y utilizó una expresión que despertó críticas.
«Anoche el que le pide a los adicionales de policía que llamen a un móvil soy yo, porque estoy yendo todos los fines de semana a controlar lo que pasa afuera con los benditos negros de alma, conflictivos, que entran por una puerta y salen por otra de la comisaría como si los quilombos que generan serían leves», expresó.
En el mismo texto también cuestionó el comportamiento de adolescentes que, según señaló, protagonizan incidentes en la vía pública. «Tenemos que lidiar con los pendejos de 14, 15 y 16 años que se creen intocables y que sus padres no los cuidan», agregó.
Defendió el boliche y justificó la frase. Miranda aseguró que continuará defendiendo el funcionamiento del local porque representa su fuente de trabajo y una inversión económica.
«Yo a Harrison lo voy a defender. Para mí es una unidad de trabajo rentable que me permite reinvertir dinero en otros lugares. Y lo que pasa en Harrison me importa, por eso lo estoy cuidando», sostuvo.
Además, informó que difundía videos de personas a las que se les impidió ingresar al establecimiento. «A continuación les dejo dos videos, el primero de unos negros de mierda que no dejamos ingresar y el segundo de unos menores», escribió.
Tras utilizar esas expresiones, intentó aclarar el sentido de sus dichos. «Y por las dudas, no confundamos negros de alma conflictivos con gente que asiste de clase media laburadora y no genera ni un disturbio», manifestó.
Por último, remarcó que mantendrá una política de «tolerancia cero» frente a quienes generen incidentes. «La tolerancia es cero con la gente conflictiva. Empiezan a romper las bolas y automáticamente vamos a pedir apoyo de las unidades de la Policía», concluyó.





