Orgullo pampeano: Juan Losarco, egresado de la UNLPam y ganador de un concurso de la NASA sobre desarrollo en territorio lunar

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Santa Rosa (2b) – Un grupo de siete jóvenes argentinos provenientes de distintas provincias del país se ha consagrado como ganador del prestigioso hackatón NASA International Space Apps Challenge a fines de 2023. Su aplicación, Ainoken, ha sido aclamada por su innovación y utilidad en el ámbito de la exploración espacial. En el equipo se encuentra un pampeano egresado de la UNLPam, Juan Manuel Losarco, quien ahora vive en Chicago mientras realiza su doctorado en Geología. 

La aplicación, Ainoken, presenta un mapa 3D de la Luna que muestra los eventos de los llamados lunamotos, detectados a partir de instrumentos dejados durante las misiones Apolo. Este proyecto, que surgió de la mente creativa de estos talentosos jóvenes, ha llamado la atención de la comunidad científica internacional.

Tras recibir la emocionante noticia de su triunfo a través de un correo electrónico, los integrantes del equipo ahora se preparan para asistir a la ceremonia de premiación en Estados Unidos el próximo 4 de junio. Sin embargo, mientras recaudan fondos para hacer realidad este sueño, continúan trabajando en el desarrollo de otro proyecto ambicioso: RoverTito, el primer rover lunar de América Latina.

Cada miembro del equipo aporta su experiencia y conocimientos en áreas como la ingeniería mecánica, electrónica, diseño industrial, telecomunicaciones y geología, entre otras. A pesar de provenir de diferentes regiones del país, han logrado trabajar de manera cohesionada gracias a la tecnología y la comunicación virtual, incluso sin haberse conocido personalmente hasta el momento.

La pasión por el espacio y la exploración ha sido un motor impulsor en la vida de estos jóvenes, quienes se han dedicado a investigar y desarrollar soluciones innovadoras para la exploración espacial. Su éxito en competencias internacionales como el NASA International Space Apps Challenge demuestra el talento y la capacidad de los profesionales argentinos en el campo de la ciencia y la tecnología.

El equipo se compone del siguiente modo: Tomás Liendro tiene 27 años, es ingeniero mecánico y el líder del equipo. Nacido en Santa Cruz, actualmente vive en Villa Carlos Paz, Córdoba, junto a su pareja -que cumple el rol de mentora-, Sol Maldonado Betanzo, de 28, ingeniera electrónica, oriunda de Comodoro Rivadavia, Chubut. Dolores Avalis, de 26, es diseñadora industrial, oriunda de Villa Mercedes, San Luis, y erradicada en San Carlos de Bariloche, Río Negro. Fabián Burgos, de 25, es ingeniero electrónico y nació en Sunchales, Santa Fe, pero también vive en Bariloche. Lautaro Mendieta, de 28, es ingeniero en telecomunicaciones, porteño de nacimiento, se instaló en Viale, Entre Ríos. Juan Manuel Losarcos, de 27, es geólogo, oriundo de Santa Rosa, La Pampa, y está cursando su doctorado en Geología Planetaria en Illinois, Chicago. Santiago Núñez es ingeniero electrónico y analista programador universitario, comoderense y residente de su ciudad.

Juan Losarco, el pampeano detrás del conocimiento lunar

“Este concurso me hizo descubrir nuevas aficiones, porque sino me hubiera sumado, realmente no me habría dado cuenta de que me gusta mucho la configuración física, y hoy en día estoy trabajando en eso, en la parte satelital”, explica la diseñadora industrial. A su vez, todos coinciden en que todo lo relacionado al espacio siempre les generó curiosidad, pero lo veían como algo “muy lejano”, sin imaginar que podría ser su campo de estudio en el futuro. “Como la mayoría, más que en un documental o en una película de ciencia ficción, nos parecía imposible llegar al espacio, pero cuando uno trabaja con gente que le gusta lo que hace, que está apasionada, las oportunidades aparecen, y esto fue posible gracias a que se juntaron un par de chicos convencidos de podían hacer un proyecto de alta tecnología, y demostraron que los profesionales argentinos tenemos una capacidad increíble, y que simplemente necesitamos trabajar en conjunto”, cuenta Juan Manuel, conectado a la charla desde Chicago.

“Fue una forma increíble de pasar la pandemia, y de pronto a escuchar a mi familia hablando de la Luna, que antes era impensable, que yo me dedicara a geología espacial, eso nos motivó a seguir; nos hizo dar cuenta de que tiene un impacto en la comunidad, más allá de la robótica”, destaca Juan Manuel. Con absoluta honestidad confiesan que tuvieron que leer varias veces el email de la NASA para corroborar que habían ganado el certamen. “Encima no podíamos difundirlo hasta diciembre de 2023, porque ahí recién se anuncian los ganadores, y fue muy duro porque lo queríamos gritar a los cuatro vientos”, explican, y confiesan que unos pocos familiares fueron los guardianes del secreto, y fue una verdadera fiesta cuando se hizo oficial.

Esa alegría la siguen teniendo a flor de piel, y nunca dejaron de trabajar en el rover lunar. Aunque cada uno tiene sus estudios en curso y sus respectivos trabajos, en su tiempo libre se dedican a perfeccionarlo, con la convicción de que valdrá la pena, porque será un aporte profesional y educativo. “La luna es un punto estratégico para acceder al espacio profundo, está a tres días de la Tierra, hay oportunidad de lanzamiento todos los días, y se puede realizar con sistemas de lanzamiento que ya existen; así que tiene sentido desarrollar más a RoverTito, estudiar el ambiente lunar y lograr que llegue a la Luna con la bandera argentina”, indican.

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