Buenos Aires (2b) – La despedida de Carlos «Indio» Solari se convirtió en uno de los acontecimientos populares más impactantes de la historia reciente argentina. Durante toda la jornada del domingo y hasta la madrugada de este lunes, una multitud incesante pasó por la capilla ardiente instalada en Villa Domínico para rendir homenaje al líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Según estimaciones del Gobierno bonaerense, más de medio millón de personas participaron del velatorio público, transformando el último adiós al músico en una verdadera peregrinación ricotera marcada por la emoción, los cánticos y las muestras de afecto.
Tras el cierre de las puertas durante la madrugada, la familia de Solari difundió un comunicado en el que agradeció las innumerables expresiones de cariño recibidas y dejó un mensaje que rápidamente se viralizó entre sus seguidores: “Que su música no pare nunca más”.
La despedida excedió largamente el ámbito musical. Miles de fanáticos llegaron desde distintos puntos del país para participar de una ceremonia cargada de simbolismo, donde convivieron generaciones enteras unidas por la obra de uno de los artistas más influyentes de la cultura popular argentina.
Las repercusiones continuaron durante todo el lunes. En el Movistar Arena, Andrés Calamaro homenajeó al Indio durante el cierre de su recital. Mientras interpretaba «Los chicos», una imagen con la silueta de Solari apareció sobre las pantallas del escenario, provocando una ovación del público.
También desde La Plata llegó otro reconocimiento. El club Altos de San Lorenzo F.C. anunció que su predio deportivo pasará a llamarse «Carlos Alberto Indio Solari», en homenaje al artista que marcó a varias generaciones y cuya influencia trascendió el universo del rock.
Por su parte, el intendente de Avellaneda, Julio Ferraresi, destacó el clima vivido durante la despedida y agradeció el trabajo de los cientos de voluntarios y trabajadores que participaron del operativo. «Estamos agradecidos de ser el lugar donde se concentró tanto amor y fraternidad en esta despedida histórica. Nunca olvidaremos esta misa ricotera», expresó.
Mientras aún se espera información oficial sobre el sepelio, el legado del Indio sigue multiplicando homenajes en todo el país. La masiva despedida confirmó lo que durante décadas quedó demostrado en cada recital: Solari fue mucho más que un músico. Fue un fenómeno cultural capaz de movilizar multitudes incluso después de su partida.





